Hell yeah! El mundo es nuestro:
Al final, y a pesar de el lugar, el toquín fue la PINCHE onda.Estar improvisando en una cantina con una imagen de la virgen detrás tuyo y headbangers todo al rededor no tiene precio.
Hubo banditas de heavy pitero, amores de una sola noche (Otto, no yo), un hombre buscando una aventurilla con Ricardo (nuestro bataco) y León (el guitarro), bastante alcohol y lucha de pueblerinos.
Sólo para que se den una idea de lo qué ocurrió:
|Bass-tard|
:God Save the Queen