Al caer el ocaso, apareció a las afueras de la ciudad una caja; estaba compuesta de un metal extraño y tenía un contador hecho de los numeritos que tiene todo reloj despertadorque marcaba 888. Abajo había una cantidad de unos 100 foquitos led cada uno tenía un número a su derecha que comenzaba en 887 y terminaba en cero. A pesar de que la caja no era más grande que un horno de microondas, producía un terror extraño en todo aquél que lo veía.
Nadie se acercó lo suficiente para examinarlo más de cerca, no había necesidad de eso para darse cuenta que ese artefacto no era de procedencia humana...y que traía problemas sin duda alguna.
La primera estrategia fue fingir demencia; los noticieron reportaron ese extraño aparato varado al lado de la carretera. La cobertura fue una pequeña nota de esas para ir a corte con un toque burlón. "los lugareños se sienten algo desconcertados con esta broma juvenil". Nadie caía en cuenta que para ser reportado en televisión nacional, ya no era una "broma juvenil".
Pasó una hora y con un *beep* que sonó curiósamente perturbador, el contador bajó a 886.
Todos los animales en los alrededores huyeron y el silencio se volvió prácticamente absoluto en el lugar (los automóviles habían decidido -sin saber bien por qué- tomar vias alternas de autopistas).
La hora siguiente, el contador marcó 885, el cielo comenzó a brillar y un terremoto que más tarde se registró en escala de richter 13 azotó casi tres cuartas partes del país.
Acto segudo: El primer LED se apagó.
Fue a partir de ahí cuando el pánico en torno a la caja ya no se pudo ocultar.
|Synesthesia|
:Wounded Canvas